Vocaciones
Más allá de la pobreza material que reflejan estas casas, hay corazones, historias y vidas concretas que tienen otras pobrezas más profundas.
Más allá hay personas que pueden estar reflejando el rostro desfigurado de Dios y de su propuesta de Reino iniciada desde la creación, y que están presentes en todas las clases sociales.
Este cuadro es reflejo de otras realidades que se esconden en la profundidad del corazón de cada uno. La pobreza y la miseria material en la que viven grandes sectores de la humanidad son consecuencia del pecado de muchos, y reflejan la posibilidad de hacer el mal que tenemos todos. El origen de esa pobreza externa está en el corazón de la humanidad que quiere vivir sin Dios.
“En cambio lo que sale de la boca viene de dentro del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. Porque del corazón salen las intensiones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios. Eso es lo que contamina al hombre”. (Mt 15,18-20ª)
Mientras la humanidad se va destruyendo a sí misma cada vez, sufriendo las consecuencias dolorosas que esto trae, la intensidad de tu corazón y de tus actos para hacer tu aporte y detener esto ¿se quedan atrás o van a un ritmo mayor? ¿Eres indiferente ante las crecientes pobrezas y miserias del corazón humano?
“Tanto amó Dios al mundo que envió a su único Hijo, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. (Jn 3,16)
Hay muchas realidades sociales piden a gritos ser escuchadas, pero algunos se hacen indiferentes, e insensibles. Probablemente están metidos en el juego pragmático del mundo y sumergidos en el materialismo de consumo, permaneciendo con los ojos y los oídos cerrados a esas realidades humanas más profundas, empezando por las de sí mismos.
“Si hoy escuchan su voz, no endurezcan su corazón” (Sal 94,7d-8a)
“Estaremos atentos, como lo estaba nuestro Fundador, a los que están en necesidad. Trataremos de descubrir las causas de sus sufrimientos, y de discernir, a la luz del Evangelio y escuchando al mundo y a la iglesia, cuál ha de ser nuestra respuesta”. (Constituciones MSC 21)
Corazón significa lo más profundo, más personal, más íntimo de la persona. Se refiere a nuestros pensamientos, recuerdos, deseos, sensaciones, anhelos, inclinaciones profundas, carácter, disposiciones y actitudes interiores. Nuestro corazón es el núcleo de nuestra personalidad, y el centro dinámico apasionado de nuestro ser; la fuerza vital que nos anima, inspira, e impulsa. Es el punto donde la humanidad se encuentra con Dios; encuentro que viene a ser plenamente efectivo en el corazón humano del Hijo de Dios.
“Y les daré un corazón nuevo, infundiré en ustedes un espíritu nuevo, quitaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”. (Ez 36,26)
La Espiritualidad del Corazón regala hombres y mujeres que viven desde su corazón, y están alimentados de la pasión del fuego en las profundidades de su ser. Personas que están en camino hacia su propio corazón, mientras insuflan esperanza, amor y color a un mundo sin esperanza, sin amor, y opacado. Personas que pueden ser auténticamente humanas siguiendo a Cristo que “amó con un corazón humano”; que saben vivir y servir desde su corazón para que otros también puedan experimentar el Amor del Corazón de Dios.
“La profesión religiosa nos consagra a Cristo y a su misión. Como él, somos enviados al mundo para proclamar la Buena Noticia de que Dios es un Padre que muestra su preocupación por los pobres y los que sufren y que, al darnos su amor, da sentido a la vida”. (Constituciones MSC 20).
“Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”. (1Jn 4, 16a)
¿CUÁL ES EL PLAN DE DIOS PARA TU VIDA? ¿QUÉ CAMINO DEBES SEGUIR?
“No digas: “soy un muchacho”, pues a donde quiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás”. (Jer 1,7)
¡Podemos ayudarte a descubrir tu vocación en la vida! Somos enviados al mundo a proclamar la Buena Noticia del amor y la bondad de Dios, y a dar, con toda nuestra vida, testimonio de Él.
Queremos ser como Jesús que ama con un corazón humano; queremos amar por Él y con Él y proclamar su amor al mundo. La experiencia personal de habernos sentido amados y transformados por Dios es la que nos impulsa a la misión.
Dios te puede estar llamando a formar parte de nuestra comunidad, para ser misionero de su amor en el mundo entero.
¿QUÉ TAN INTENSO LATE TU CORAZÓN?
Si tu corazón late a la intensidad de Jesús, y sientes que Él te invita a consagrar tu vida para compartir Su amor con el mundo, y quieres hacer un camino vocacional para empezar a encontrar respuestas a tus inquietudes, contáctanos para tener más detalles a través de:
P. Vicente Buitrago, MSC
0414 1391563 / 0426 4224190






Hola hermanos de Venezuela, mi nombre es Miguel, soy colombiano y soy miembro de la comunidad Msc de Colombia, en la actualidad comparto con con un hermano de su querido país y pues les cuento que la experiencia que he tenido con él ha sido muy fraterna y como decimos acá una vacanería y llavería a la vez. Quisiera invitar a todos los jóvenes de Venezuela para también hagan parte de esta gran comunidad misionera y entreguen su corazón al corazón de nuestro Hermano, Amigo y Maestro-Jesús.
Pilas y mucho ánimo juventudes Venezolanas nuestra comunidad los está esperando con los brazos abiertos. Jesús les llama, configúrate con Él.
Att: Miguel Henry Piamba, Msc